Entrevista a Fernando Rosso

por Federico Poore
Buenos Aires Herald, 26-07-2016

A 25 años de la última experiencia de un medio de izquierda con pretensiones masivas en Argentina, un portal de noticias comandado por el Partido de los Trabajadores Sociales (PTS) está retomando la posta. El contexto es radicalmente otro, pero el periodista Fernando Rosso — director de La Izquierda Diario — apuesta al profesionalismo y el manejo de las nuevas tecnologías para encarar el desafío.
En un café en el barrio porteño de Congreso a metros de su redacción, Rosso narra el crecimiento del portal desde su creación en 2014 y explica las razones detrás del éxito del ciclo “Conversaciones sobre la transición argentina”.

¿En qué momento deciden armar un medio masivo y por qué?
Se da como parte del crecimiento político y sindical de la izquierda. Uno de los motivos detrás de la decisión fue no tener que depender de las campañas electorales, momento en el que hay algún tipo de concesiones a los partidos políticos. Tratamos de mantener una voz propia que vaya más allá de los vaivenes de las elecciones: el objetivo es dar una pelea ideológica más permanente y ampliar el público al que llega la izquierda. Desde que Lenin dijo “lancemos un periódico nacional” como la expresión más avanzada de aquel momento, bueno, hoy lo más avanzado es Internet y las redes sociales. Ahora pasamos a 90,000 visitas diarias, un crecimiento muy importante. Tenemos, además, un montón de corresponsalías espontáneas.

¿Cómo hacen para combinar las corresponsalías con cierto nivel de profesionalismo?
Eso fue — y es — un aprendizaje. En el terreno periodístico y en el terreno de las redes sociales buscamos asesorías, hacemos capacitaciones periodísticas... Fuimos mejorando el nivel. Hay todo un sector al interior de la redacción, pero también del partido, que trabaja para darle un nivel periodístico a las denuncias que recibimos en las fábricas y en los lugares de trabajo, para lograr un producto de calidad.

¿En qué espejo se miran? Se me ocurren tres ejemplos históricos de intentos por hacer medios masivos de izquierda en Argentina: el diario Noticias en la década del ‘70, el diario La Voz allá por 1982-83, y el diario Nuevo Sur que editaba el PC en 1989-90.
Conocemos esas experiencias. Tienen puntos de contacto en cuanto al intento de hacer una experiencia más periodística, pero también tenemos diferencias.

¿Cuáles?
Las mayores diferencias tienen que ver en cuanto a la época, lo decía (Manuel) Gaggero a propósito de otra de estas experiencias — el diario El Mundo del ERP-PRT — sobre la cantidad de gente que se necesitaba, los problemas técnicos que tenían... Ahora con las redes sociales hay mucha gente que escribe espontáneamente, y entonces la profesión del periodista está “acompañada”, por así decirlo. Tomamos el espíritu de estas experiencias, pero también nos hacemos de las últimas técnicas disponibles para darle una voz mucho más potente a la izquierda. Estamos publicando unas 2,000 noticias mensuales, pero queremos llegar a las 3,000. También queremos dialogar con los grandes diarios, de allí los “Diálogos sobre la transición Argentina”, para lo cual entrevistamos a (Carlos) Pagni (de La Nación), (Horacio) Verbitsky (de Página/12), Julio Blanck (de Clarín) para brindar a los lectores una mirada más amplia de lo que se permite ver en sus columnas, ver de lo que dicen de la izquierda, y hacerle las preguntas que nosotros, desde la izquierda, les queremos hacer. O sea que el objetivo no es hacer solo una cosa “desde abajo” sino también desde arriba, que tenga una visibilidad mediática.

¿Hasta dónde llega la pretensión generalista del medio?
Deportes y Espectáculos no son las secciones más fuertes, pero hay noticias. Si es por pretensiones, queremos expandir Ciencia, Tecnología, Sociedad... Hay temas que son más espinosos para tratar desde el punto de vista de la izquierda, como Género y Sexualidades; un análisis crítico de cómo lo tratan los otros medios.

¿Cómo combinan el tema del online con el impreso? ¿Qué está incluido en la edición impresa?
La impresa es un semanario y hoy sale específicamente apuntado al público obrero, a trabajadores de la fábrica. Son dos redacciones distintas.

¿Qué tan grande es la redacción de La Izquierda Diario?
Hasta hace unas dos semanas, había unas 20 personas fijas, incluyendo la parte de redes sociales. Ahora implementamos tres actualizaciones diarias y buscamos colaboradores entre los miembros del partido — tenemos unos 2,500 a nivel nacional — para que manden noticias, con seis personas a la mañana, seis a la tarde y un poco más a la noche.

¿Hay gente rentada?
Sí, hay unas diez, doce personas rentadas en el diario. Pero el grueso es militante, sino no se podría sostener.

¿Cómo explicás el crecimiento de la página?
Estamos pensando cuánto tuvo que ver el fin de la luna de miel de la población con el gobierno de Macri. Las entrevistas también sumaron, vamos a ver si se mantienen.

¿De dónde sacan ideas para secciones? ¿Toman buenas ideas de medios comerciales para hacer más atractivo al sitio?
Hay un equipo técnico que trabaja en eso. Para el diseño de la página contratamos a un diseñador profesional, eventualmente buscamos asesores que manejan redes sociales para que manejen alguna campaña... Para las entrevistas, nos pareció interesante el formato “Conversaciones” de La Nación y las entrevistas que hizo la revista Crisis. Nos gustó la idea de que la izquierda “dura” dialogue con los principales editorialistas de la derecha, buscar un equilibrio periodístico para que eso sea atractivo. Vamos mirando permanentemente lo que hacen el resto de los grandes medios; ellos lo utilizan para sus intereses políticos y comerciales y nosotros no nos vamos a quedar afuera porque sea “burgués”, nos vamos a apropiar de todos los avances posibles.

En términos políticos, da la impresión que muchos en el PTS han armado un frente común con el kirchnerismo, o con militantes kirchneristas, para oponerse al gobierno de Macri. ¿Tienen lectores kirchneristas?
Acá hay que hacer un análisis político. Por un lado, buena parte del sistema de medios que armó el kirchnerismo entró en default por el fin de la pauta oficial. Por otro lado — y de la misma manera que paramos junto con la dirigencia sindical porque teníamos problemas comunes — para enfrentar al gobierno de Macri nos hemos unido a los cacerolazos que los grandes medios llamaron, despectivamente, “los cacerolazos del kirchnerismo y de la izquierda.” Pero entre los militantes kirchneristas hay una crisis de representación. El peronismo está girando a la derecha. Hoy vemos una idea de peronismo más moderado alentado por los medios (Randazzo, Massa, Bossio), y el kirchnerismo está quedando marginado por su rol en las causas de corrupción. Y como el kirchnerismo no arma un movimiento consecuente y sigue pegado al peronismo, creemos que hay muchos militantes que pueden encontrar ideas consecuentes en la izquierda.

¿Qué piensan sus socios en el Frente de Izquierda, en especial el Partido Obrero, sobre esta apertura?
Veo mucho conservadurismo político en el PO, ellos siguen sacando su semanario pero de a poco están renovando su página web. Leí una columna de (Jorge) Altamira y algunos comentarios de gente del PO diciendo que La Izquierda Diario es un diario muy generalista, que pone en la tribuna a los kirchneristas. Nuestra consigna en las elecciones en las que Nicolás Del Caño les ganó a Altamira fue “renovar y fortalecer el Frente de Izquierda.” Una izquierda que no se renueva en todos los terrenos es una contradicción de términos. Cuando lo sacamos dijeron que iba a ser como todos los proyectos editoriales de la izquierda, que no íbamos a poder sostener un ritmo diario y que íbamos a morir al poco tiempo, pero fuimos creciendo y hoy mucha gente lo sumó a su rutina informativa, está entre los portales que lee todos los días. Hoy lo más avanzado es estar en Internet, no sacar un diario impreso en un momento cuando todos los obreros tienen Facebook o está en grupos de Whatsapp.

¿Tienen pensado hacer traducciones de notas de afuera?
Todavía no lo hemos podido hacer, pero sería un servicio al público de izquierda en Argentina. Estamos por ejemplo pensando en traducir notas de la New Left Review.

¿Cómo ves a la izquierda de cara a las elecciones de 2017?
Dos datos. Uno: son legislativas y le dan más libertad al votante. A la izquierda le suele ir mejor en elecciones legislativas. Dos: el kirchnerismo está en crisis. Salvo que se arme un partido nuevo que tome las banderas del kirchnerismo, tenemos un espacio de gente que ha simpatizado con esa corriente que quiera votar a la izquierda.