Meter el juego en la campaña

por Federico Poore
El Diario del Juego, 04-03-2015

El titular del Frente Renovador Sergio Massa parece decidido a colar el tema del juego en la agenda electoral.

"Si se animan a los ferrocarriles estatales, ¿por qué no se animan a la estatización del juego? Necesitamos a los chicos en la escuela y en el deporte y no tirados en una esquina", dijo Massa ayer durante la inauguración de un jardín de infantes en Hurlingham.

No es la primera vez que lo sugiere: ya había lanzado idéntica propuesta el domingo pasado en su cuenta de Twitter, en lo que fue leído como una especie de chicana o contrapropuesta al anuncio de Cristina Kirchner sobre la estatización del servicio ferroviario.

No obstante, a pesar de los anuncios, Massa está lejos de tener un proyecto propio.
"Es algo que estuvimos discutiendo", dijo a este cronista el diputado massista Ignacio De Mendiguren. "Lo que busca Sergio es la opinión de los demás (líderes opositores)".

Ayer por la tarde, el ex titular de la Unión Industrial Argentina (UIA) lamentó que esta movida mayormente política haya tenido "menor impacto al esperado" y cuestionó al jefe de gobierno porteño y candidato del PRO Mauricio Macri por su silencio.

"Necesitamos saber quién está a favor y quién no. Pero evidentemente algunos macristas son muy cercanos al juego".

Graciela Camaño, también diputada del Frente Renovador, explicó a este cronista que la idea de traer el tema a debate era una manera de exponer tanto al PRO como al Frente para la Victoria (FpV) ya que tanto la Ciudad como el gobierno nacional han firmado contratos directos o indirectos con operadores de juegos de azar.

"Deberías preguntarle a Macri sobre los contratos", dijo Camaño refiriéndose a la adenda del convenio mediante los cuales la ciudad recibe parte de las ganancias del casino flotante de Puerto Madero y las máquinas tragamonedas del Hipódromo de Palermo.

La jugada es más política que legal o legislativa. A diferencia de Macri o del gobernador bonaerense Daniel Scioli, sus principales rivales en la carrera presidencial, el ex intendente de Tigre podrá jactarse en público de no haber permitido nuevas salas mientras estuvo en el poder. La oposición le apuntará al Trilenium, el casino de Tigre, pero lo cierto es que la sala fue inaugurada en 1999 por Ricardo Ubieto, es decir que el casino ubicado entre el Tren de la Costa y el Puerto de Frutos ya llevaba ahí ocho años para cuando Massa llegó al municipio. (Por otra parte, como es sabido, la facultad de terminar o extender contratos con las salas de juego es facultad exclusiva de las provincias.)
Camaño justificó la propuesta de Massa sugiriendo que los casinos en Argentina alguna vez apelaron a un público de clase alta y tuvieron por objetivo distribuir sus beneficios a la ayuda social, pero que en los últimos años han aparecido un sinnúmero de las salas de bingo dedicadas a "esquilmar a los más pobres". Esta situación, argumentó, pide a los gritos la intervención del Estado.

Una movida difícil

Walter Martello, el ex titular de la Coalición Cívica (CC) en provincia de Buenos Aires y ahora parte del armado massista, admitió que impulsar la estatización del juego en Argentina es algo muy complejo.

"El tema es resolver la cuestión federal", dijo Martello, horas antes de asistir al programa Intratables para agitar el tema en televisión.

El juego es una de las facultades no delegadas de las provincias al poder central. El único ámbito donde existe una regulación federal es en el caso de las apuestas en el fútbol, el famoso juego de Pronósticos Deportivos (Prode). Esto significa que el Congreso de la Nación, donde revisten Camaño, De Mendiguren y el propio Massa, sólo pueden aprobar leyes que modifiquen el juego del Prode.

"Y esa es la parte más chica del negocio", dice Martello, que sugirió en cambio generar "un ente distinto" a Lotería Nacional.

Sin embargo, esto solo tendrá lugar "después de las presidenciales" en caso de que Massa sea electo, concluyó.