Entrevista a Martín Sabbatella

"La obligación es tratar los otros planes en forma igualitaria, no en forma simultánea"

por Federico Poore

El 8 de octubre se aprobó la adecuación de oficio de Clarín. ¿Cómo sigue esto?
Ahora hay que llevar el caso al Tribunal Nacional de Tasación para que tase [las licencias]. Después AFSCA determina qué es lo que se concursa, y las licencias se ponen a concurso público.

O sea que no hay forma de que Clarín pueda volver al camino de la adecuación voluntaria.
No, la adecuación voluntaria está finalizada. Clarín intentó hacer trampa, el Estado detectó la trampa y suspensión la adecuación voluntaria. El AFSCA les dio todas las posibilidades. Primero le permitió sumarse a la adecuación voluntaria presentada por su socio el 5 de diciembre [de 2012], luego recibió un plan de adecuación en noviembre [de 2013] y para febrero ya había admitido ese plan. Propone dividirse en seis unidades, y esas unidades cumplen con los requisitos de la ley: ninguna de ellas está excedida de los límites. Pero en el siguiente paso, cuando traen los nombres –y AFSCA obviamente tiene que investigar si no hay vínculos societarios– nos damos cuenta que existe esa trampa. Por lo cual es mentira lo que dijo el Grupo Clarín de que hemos aprobado un plan que después le desaprobamos. Lo que aprobamos es una estructura de cómo iba a quedar conformado el grupo, sin nombres. También es mentira que no le informamos y que no respondieron. Le informamos sobre los vínculos societarios que estaban teniendo.

Se refiere a la famosa Nota 640, cuestionada por los directores por la oposición.
Ahí dijimos: ustedes dicen que se dividen, pero los fiduciarios de los fideicomisos que administran las Unidades 1 y 2 son socios de estudios jurídicos cruzados. Ellos contestan que no, que no hay vínculo societario, que si lo hubiera estarían violando el Artículo 48 [de la Ley de Medios]. Reconocen que tienen que ser independientes. Pero los propios vínculos con su estudio ya son una sociedad comercial. No son dos médicos que comparten un consultorio: son dos médicos que abrieron una clínica. De hecho, esos abogados son socios en otras empresas, por fuera del famoso estudio jurídico. Pero aún sacando los abogados, Ernestina, Magnetto, Aranda y Pagliaro tienen sociedades cruzadas en Argentina, Panamá, Nueva Zelanda y Estados Unidos.

Marcelo Stubrin y Gerardo Milman sostienen que AFSCA no pidió la opinión de la Comisión Nacional de Defensa a la Competencia (CNDC).
En el Artículo 48 la ley establece que antes de autorizar [la transferencia de licencias] el AFSCA tiene que evaluar estos cruces. La CNDC debe evaluar que las empresas no se cartelicen o lleven a cabo prácticas desleales, pero después de que estén constituidas las empresas.

Clarín y los representantes de la oposición argumentan que el Grupo no tuvo tiempo para defenderse.
Es también es falso. Sabían que el cruce entre sociedades estaba prohibido y lo escondieron. La principal preocupación que debe tener el directorio de este organismo es si las empresas de medios cumplen o no con la ley. Es mentira que el miércoles 8 tenían que estudiar el expediente. Lo que no sabían es que yo iba a tratar el dictamen sobre tablas, pero eso está dentro de las facultades de cualquier director.

Si Milman o Stubrin agarraban el expediente en septiembre, ¿podían encontrarse con todo lo que se le planteó a Clarín? ¿No hubo varios elementos nuevos el 8 de octubre?
Las condiciones [impuestas] a las señales ya estaban en el expediente. Los vínculos societarios en relación a Nueva Zelanda o Panamá, [no]... pero los vínculos entre los estudios jurídicos sí. Hubo muchas cosas nuevas, pero si mirás el acta del directorio no hubo ningún pedido de cuarto intermedio. La otra cosa es que ya pasaron quince días.

¿En qué sentido?
[Milman y Stubrin] estudiaron y leyeron el dictamen. ¿Y entonces? ¿Se puede o no se puede tener empresas cruzadas en Panamá, en Nueva Zelanda, en Estados Unidos? Suponete que no les gustó votar sobre tablas. Quince días después, ¿Milman y Stubrin respondieron a mi pregunta? ¿A Milman le parece razonable que se le dé una señal [a otro licenciatario] sin perder el control [sobre esa empresa]?

¿Se va a mantener el esquema original de las seis empresas?
Puede ser que sea sobre la misma lógica de lo que se aprobó. No estamos obligados, pero puede ser. Mantener la misma estructura [que presentaron en noviembre de 2013] es una posibilidad.

¿Le van a dejar a Clarín la Unidad 1, la que tiene TN y Radio Mitre?
Clarín no puede tener la Unidad 1 y la Unidad 2. O mantiene la 1 o mantiene la 2. Veremos cuál es el plan del concurso.

LOS OTROS GRUPOS
¿Qué pasa con los planes de adecuación de Telefónica, Telecentro, Prisa...?
Hay tres planes que no se trataron: Telefé, Prisa y [los medios de Raúl] Moneta. Hay 40 planes de adecuación. Se trataron 37. Tres, no. La obligación es tratarlos en forma igualitaria, con la misma vara, no en forma simultánea. Las prioridades las establece el AFSCA y sus equipos y ya se trataron 37 de 40 expedientes.

El único plan grande es el del Grupo Ick.
Se trató DirecTV, Supercanal, Telecentro, el Grupo Índalo... Ojo, no están terminados. Se admitió su plan de adecuación, no están "cerrados". Cerrados hay siete. [Planes] clausurados, de los [grupos] grandes no hay ninguno.

Hace un año su argumento era "no podemos desconcentrar a los más chicos sin desconcentrar primero al más grande porque en tal caso agudizaríamos la concentración". Luego, el argumento de AFSCA fue que todos los planes iban a ir "al ritmo de Clarín". La pregunta es, ahora que se trató el plan de Clarín, si hay alguna fecha para tratar estos otros planes.
No sabemos una fecha, pero vamos a tratar todos los planes. La intención del organismo es no agudizar un problema que teóricamente tiene que venir a resolver. Nuestra función es combatir la concentración mediática, sea con la empresa que sea.

¿Hay chances de que algún otro grupo se le aplique la adecuación de oficio?
Cualquiera que esté en un proceso de adecuación voluntaria e intente hacerle trampa a la ley puede correr la misma suerte e ir a la adecuación de oficio. Todos tienen las mismas exigencias. A todos se les dio mucho tiempo, pero una cosa es usar el tiempo para cumplir con la ley –no es fácil vender– pero otro es usar el tiempo para hacer trampa.

El 10 de octubre se cumplen cinco años de la ley de medios. ¿Qué éxitos y fracasos acumuló en este tiempo?
El primer año la ley estuvo parada totalmente. Y en cuatro de esos cinco años, también estuvo frenada la adecuación. Es decir que en materia de adecuación la ley solo estuvo vigente un año... Y a pesar de eso hago un balance muy positivo. Pero vimos una profunda transformación, un anclaje federal que rompió la lógica del área metropolitana de Buenos Aires. La ley ha hecho que en muchas ciudades del interior esté la primera radio, la primera señal [de TV] o la primer productora audiovisual. Hay cientos de nuevas radios y canales en todo el país. La exigencia de contenidos locales e independientes ha logrado 6.000 horas de contenidos nuevos. Hay 160 cableoperadores nuevos en el país, muchos de ellos cooperativas. Hay radios y canales de pueblos originarios, de universidades, de escuelas...

No mencionó ningún fracaso.
Hubo concursos que tuvimos que hacer de vuelta. Fue un proceso de ensayo y error, porque la ley es nueva. Quizás los precios de los pliegos [para participar de concursos para otorgar nuevas licencias] para las organizaciones populares y sin fines de lucro hacían justamente que estas organizaciones no pudieran participar. Los fondos del Fomeca se podrían haber puesto antes... Pero insisto: no es una ley que se pudo aplicar tranquila desde el primer día.

Ir hacia una adecuación de oficio, ¿no favorece la judicialización del proceso de desconcentración de Clarín?
¿Qué pueden ir a decir a la justicia? "¿Quisimos hacer trampa y nos descubrieron?"

Bueno, en 2009 encontraron jueces amigos.
Eso puede pasar. Pero lo cierto es que el AFSCA no puede aprobar un plan que viole la ley. "Che, para que no vayas a la justicia, aprobémosle este mamarracho". La ley hay que cumplirla.

La oposición argumenta que hubo una orden política para avanzar con la adecuación de oficio.
No hubo ninguna orden política. La única directiva que me dio la presidenta fue hacer cumplir la ley, sin excepciones para nadie. Nunca hablamos de un expediente en particular.

¿No cree que la aplicación accidentada o fallida de la Ley de Medios le da letra a quienes quieren cambiar o derogar la ley?
Los que quieren derogar la ley lo quieren hacer porque son representantes de esos intereses corporativos. No creo que haya una aplicación fallida de la ley. Todo lo contrario: hay quienes intentan violarla y nosotros estamos haciendo lo que tenemos que hacer.


Una versión en inglés de esta entrevista se publicó en la edición impresa del Buenos Aires Herald del 28 de octubre de 2014.